Qué hacer cuando la impresora no imprime bien

Parece que algunas impresoras tienen una especie de cerebro maligno en el espacio que queda entre el alimentador de hojas y la bandeja de salida: siempre comienzan a imprimir mal —o directamente a dejar de imprimir— justo cuando más las necesitas. Parece que saben cuándo vas con el tiempo justo para entregar un trabajo o para obtener el extracto de cuentas momentos antes de la reunión de la escalera. Imprimen líneas en blanco, aparecen manchones que hacen ilegible el texto o lo que era un bonito dibujo de Disney para que coloreara tu hijo se asemeja más a un cuadro de Jackson Pollock.

Como casi todo en esta vida estos problemas suelen tener solución, así que veremos a continuación los motivos más comunes por lo que pueden suceder estos errores de impresión y cómo solucionarlos.

Cuando la impresora imprime mal

Un gran número de ocasiones la impresora imprime, pero no con la calidad que nosotros queremos. O directamente la calidad es inexistente de tanto manchón y líneas en blanco. Los culpables principales en estos casos suelen ser la tinta y los cabezales, aunque por diversos motivos. Descubrámoslos.

Falta de tinta

Algo bastante evidente, pero si la impresora imprime mal puede que sea porque le falta tinta para hacerlo de manera correcta. Aunque hace años era el principal problema cada vez que nuestra impresora imprimía mal, ahora apenas sucede. Esto es porque hoy día cuando el software de la impresora detecta que queda poca tinta —o mejor dicho, cuando pasa un cierto número de impresiones por mucha tinta que le quede— directamente se niega a realizar la impresión, mostrándonos un bonito error en la impresora o en la pantalla.

Por este motivo es poco probable que si tienes problemas a la hora de imprimir correctamente pueda deberse a tener poca o mucha tinta: mucho antes de que te quedes sin ella tu impresora ya te estará pidiendo que cambies de cartuchos.

Con las impresoras láser no pasa esto y el la mayor parte de los casos en los que la impresora no imprime correctamente sí se deberá a una falta de carga en el tóner. En estos casos bastará con cambiarlo por uno nuevo.

Atasco en los cabezales

Este problema debería estar el primero en la lista, puesto que la mayor parte de las veces que en nuestras impresiones aparezcan zonas vacías se deberá a un atasco en los cabezales, a menudo producido por la acumulación de tinta seca en los mismos por llevar mucho tiempo sin usarse.

Algunos modelos de impresora realizan periódicamente una limpieza de cabezales para mantenerlos en perfecto estado aunque la impresora no se esté usando. Para el resto, si te pasa esto no tendrás más remedio que realizar por tu propia cuenta la limpieza de los cabezales. Todas las impresoras tienen una utilidad para realizar esta limpieza desde su propio software de impresión. Recuerda: esta manera de realizar una limpieza de cabezales consume cantidades ingentes de tinta y si lo realizas unas cuantas veces seguidas puede que te quedes sin tinta en los cartuchos…

Si ni con estas limpiezas tu impresora vuelve a la vida puede que tengas que hacer una limpieza más agresiva a mano. Existen líquidos para limpiar los cabezales que pueden usarse como última opción.

Cabezales dañados

Si ni con estas limpiezas de las que hablábamos consigues recuperar tus cabezales puede que estén dañados más allá de toda reparación que puedas realizar tú. Si tu impresora sigue en garantía llévala al servicio técnico, y si no lo está… Dependiendo del modelo puede que te sea más barato comprar una impresora nueva que reparar la anterior. Mala suerte.

Cabezales mal alineados

A diferencia del caso anterior este sí tiene solución. A veces al llevarse un golpe la impresora, por algún fallo en la corriente o simplemente por el uso continuado los cabezales pueden quedar ligeramente desalineados. Aunque esta desalineación sea muy leve en impresiones con gran nivel de detalle el fallo puede notarse de forma exponencial, surgiendo rayas donde no debería haberlas, zonas de mezcla de colores junto a zonas completamente vacías e incluso mostrar un efecto similar al “aliasing” apareciendo picos y píxeles en curvas donde no debería haberlos.

Nuevamente el software de nuestra impresora tendrá la solución: bastará con pasar una solución de alineamiento de cabezales para corregir el problema. Puede que tengas que “ayudar” a la impresora a detectar de manera manual dónde está el problema, pero simplemente habrá que seguir los pasos que se muestran por pantalla para volver a tener una alineación mejor que la del Barça.

Burbujas de aire

Este problema es casi inexistente en los sistemas de impresión “normales”, pero si usas un CISS (o sistema de inyección continuo de tinta) puede que sea tu problema más común. En los tubos que transportan la tinta de los contenedores a los inyectores pueden formarse burbujas de aire que al llegar a los mismos hacen que no se inyecte tinta al papel, por lo que tendremos una bonita zona sin impresión.

La solución es sencilla: deshacerse de las burbujas de aire. Estos sistemas suelen estar muy bien aislados por lo que si aparecen burbujas lo más seguro es que sea porque tienes los contenedores de tinta y la impresora a diferentes alturas. Bastará con ponerlas al mismo nivel y realizar un par de limpiezas de cabezales para que salga todo el aire (o aspirarlo con una jeringuilla).

Suciedad

Más común en las impresoras láser que en las inkjet, la acumulación de suciedad puede afectar de manera notable a la calidad de la impresión. Si esta se produce en el tambor de las impresoras láser aparecerán zonas con manchas y borrones.

La solución nuevamente es sencilla: bastará con limpiar de manera suave el tambor para eliminar los restos de suciedad que puedan estar pegados a él. Y como recomendación, cambia de papel. Puede que estés usando uno tan malo que la propia “pelusilla” de celulosa que va soltando al final se acumule en el tambor. A veces lo barato sale caro.

Cuando la impresora no imprime en absoluto

Es muy diferente que la impresora imprima mal a que deje de hacerlo, pero a veces las causas pueden tener un origen común…

Falta de tinta (esta vez sí)

Ahora sí que sí, en los sistemas modernos cuando falta tinta en el sistema la impresora no comenzará a realizar malas impresiones con ese color, sino que se negará a hacerlas directamente. Es un caso sencillo de discernir —la propia máquina nos avisará del motivo con un mensaje de error en la impresora— y sencillo de resolver: toca comprar nuevos cartuchos.

Nuevamente, es más que posible que a los cartuchos aún les quede tinta para escribir bastantes hojas pero cuando se realizan un determinado número de impresiones la impresora piensa que “ya es bastante” y no seguirá adelante.

Cabezales obstruidos (nuevamente)

A veces la obstrucción en los cabezales es tan mayúscula que no saldrá tinta por ellos en absoluto. Es bastante difícil que pase con todos a la vez a no ser que se lleve años sin usar la impresora, pero si únicamente se están realizando impresiones en blanco y negro bastará con que el cabezal de dicho cartucho se encuentre atascado para que nos aparezca una bonita hoja en blanco. La manera de solucionar este problema es exactamente la misma que en el caso de las impresiones erróneas.

Errores físicos

Si la impresora hace ruidos extraños o directamente no hace ninguno, puede que exista algún error en el propio hardware de la impresora que impida que esta imprima. Por lo general aparecerá un error en pantalla explicando el motivo, pero no está de más revisar la máquina por dentro para comprobar una serie de cosas básicas con las que poder evitar llevarla al servicio técnico.
Comprobar posibles atascos de papel, que el cable de red o de datos esté correctamente insertado, que los rodillos giren de forma correcta, que si está instalado un sistema CISS los cables de tinta lleguen bien hasta el final sin tirones… Todas estas comprobaciones se pueden realizar en un minuto y con suerte pueden ahorrarnos dinero y tiempo a la hora de reparar una impresora.

De todas maneras, si no estás seguro de lo que estás haciendo mejor lleva la impresora donde un profesional. ¡Todo solucionado!

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