¿Que es un cabezal de impresión?

Todo lo que necesitas saber sobre los cabezales de impresión

Si tienes una impresora de inyección de tinta, lo más probable es que alguna vez tu ordenador te haya arrojado un mensaje indicando que es necesaria una limpieza de cabezal de impresión.

Quizás de tanto leerlo o escucharlo ya sabes o supones que un cabezal de impresión forma parte de la impresora o de los cartuchos de tinta. Ya que según el fabricante o el modelo pueden estar integrados con los cartuchos o con la impresora, Epson o Brother tiene todos sus cartuchos sin cabezal y el cabezal esta en la impresora, hp o Canon tiene la mayoría de los cartuchos con el cabezal integrado pero también tiene impresoras en las que no esta en el cartucho.

La ventaja que tienen los cartuchos con cabezal hp es que nunca tienes el problema de tener que alinear cabezal y es poco probable que se te estropee ya que en cada cartucho que cambias lo sustituyes, la gran desventaja es que al llevar el cabezal integrado tienes que comprar un nuevo cabezal cada vez que cambias el cartucho de tinta, lo que encarece en mucho este tipo ce cartuchos con respecto a los otros al momento de comprarlos.

Cabezal de impresión integrado en el cartucho HP
Cabezal de impresora kodak, en este cabezal es donde se introducen los cartuchos

Pero para obtener mejores resultados y que tu impresora funcione a la perfección, resulta muy oportuno conocer a profundidad qué es un cabezal de impresión, para qué sirve y cómo se le hace mantenimiento, entre otras cosas.

En este artículo nos enfocaremos en darte toda la información necesaria acerca de los cabezales de impresión de tus cartuchos de tinta, para que puedas reaccionar en caso de que necesiten limpieza o se encuentren obstruidos.

¿Qué son y para qué sirven los cabezales?

En las impresoras de tinta, un cabezal de impresión es lo que se encarga de transferir, gota por gota, la tinta al papel. Es decir, es lo que hace que la tinta se adhiera al papel y podamos obtener nuestras tan anheladas impresiones de documentos o fotografías.

El cabezal de impresión es alimentado por un motor de precisión, en todos los pasos del proceso de transferencia de tinta, que a su vez mueve de un lado a otro una correa dentada que se traslada hacia adelante y hacia atrás de una forma lineal.

Este sutil y rápido movimiento es lo que hace posible el desplazamiento de la tinta hacia el papel, mientras cada una de las gotas es extraída del dispositivo de impresión por medio de un rodillo.

Si hablamos del cabezal de una impresora que utiliza tinta térmica, tenemos que la tinta es levemente rociada sobre el papel de forma muy rápida y a través de diversas boquillas especiales de impresión.

Las impresoras que se encuentran actualmente en el mercado cuentan con unas 400 boquillas de impresión, expulsando cada una entre 4 y 5 picolitros, lo que garantiza las más finas gradaciones de impresión.

Cada boquilla posee elementos calefactores que, tras calentarse a unos 300 grados centígrados en un periodo de 100 micro segundos, creando una tensión eléctrica que posteriormente permitirá que la tinta sea rociada sobre el papel.

Reconocidas y prestigiosas marcas de dispositivos de impresión, incluidas Brother, HP y Canon, utilizan como su proceso de impresión el de tinta térmica. Epson es la única que aún emplea el proceso de impresión piezo para las impresoras de tinta.

A diferencia del ya mencionado proceso térmico, en la impresión piezo se emplean cristales del mismo nombre. Al momento que se genera la tensión, los cristales comienza a deformarse, presionan una membrana y forman una presión que hace posible el rociado de tinta sobre el papel.

Este tipo de cabezales de impresión tienen un tiempo de durabilidad mucho mayor que los de impresión termales. Sin embargo, la mayoría de las compañías fabricantes hacen uso de los termales, y unas pocas continúan con ellos.

Desgaste y reemplazo del cabezal

Normalmente, los cabezales de impresión se desgastan como consecuencia de la tensión mecánica que se genera al momento de la impresión. Esto tiene lugar en un extremo a través de la constante expansión y contracción de los elementos piezo o los térmicos, y en el otro por el secado de tinta.

Un cabezal de impresión se puede secar varias veces, y aparte de su desgaste normal, también ocurre que este se tensiona de manera mecánica por la llamada limpieza de cabezal. La mayoría de las impresoras actuales incluyen cabezales que pueden cambiarse y además indican cada vez que es necesario reemplazarlos por unos nuevos.

Pero, incluso antes de que la misma impresora te lo advierta, es posible que tú mismo comiences a notar que aparecen rayas en la impresión, lo que indica que ya la limpieza de cabezal no solucionará el problema y el cabezal de impresión debe ser cambiado lo antes posible.

Los cabezales de impresión suelen secarse si no son utilizados por un par de semanas, y es en ese momento cuando se han de limpiar. Al ocurrir esto, dañarse más rápidamente que hace un par de años, y esto se debe a que cada vez realizamos menos impresiones.

Actualmente, los cabezales de impresión se dañan más rápidamente que hace un par de años, y esto se debe a que cada vez son menos las impresiones que realizamos. Los cabezales se secan si no se utilizan por un par de semanas y si no se limpian con frecuencia, su vida útil disminuye considerablemente.

El tiempo en que tarde en secarse un cabezal de impresión dependerá de las condiciones y el ambiente en el que se encuentre ubicada la impresora. En este caso entran en juego los agentes externos como la humedad, además de la frecuencia con la que se usen.

Sin embargo, podemos definir que un periodo comprendido entre 3 y 4 semanas sin uso es suficiente para lograr que un cabezal de impresión se seque y resulte necesaria una limpieza del mismo para garantizar su correcto funcionamiento.

Los dispositivos que se encuentran encendidos de manera permanente, realizan una limpieza de cabezal automática y a intervalos que son previamente configurados generalmente por el fabricante.

Para los diversos tipos de impresora

Es bueno conocer que cada impresora es distinta a las demás, y por ende los cabezales de impresión también lo son. Si estás buscando un cabezal de impresión debes primero asegurarte de cuál es el modelo de tu impresora y buscar el que le es compatible.

Muchas de las impresoras incluyen un cabezal que se encuentra directamente en el cartucho de tinta: los modelos de HP Deskjet antiguos son ejemplo de ello. En este caso, los cabezales son reemplazados al mismo tiempo que se cambia el cartucho.

Las impresoras del fabricante Epson utilizan un cabezal fijo que se encuentra incorporado en el equipo y no se reemplaza de manera inmediata sino que se mantiene allí únicamente como repuesto.

Por su parte, las Canon Pixma también tiene integrado un cabezal de impresión en el dispositivo pero, a diferencia de los Epson, sí es posible desmontarlo, limpiarlo y volverlo a colocar segú sea el caso.

Pero ¿dónde están ubicados los cabezales de impresión? Esto depende del dispositivo en cuestión. En equipos Canon y Epson, por ejemplo, estos se encuentran en la parte inferior de los cartuchos de tinta.

Qué hacer cuando se secan

Una de las manera más sencillas de reconocer si tu cabezal de impresión necesita ser limpiado, es observando las hojas que imprimes. Si comienzan a aparecer líneas o rayas a lo largo de la impresión o el cartucho no deja salir la tinta, es momento de realizar una limpieza de cabezal.

Si este se encuentra incorporado en el cartucho de impresión, porque se trata de un cabezal desechable, entonces el problema no es tan grave. Puedes sumergir el cabezal (no el cartucho completo) en un recipiente con agua, de manera que la tinta seca se suavice y admita el paso de las gotas frescas.

Para remojar el cabezal de tinta tan solo debes llenar un envase con agua destilada y dejarlo remojando por varias horas en caso de que sea necesario. Utilizar combustible, trementina, o cualquier otro tipo de sustancia no es recomendable.

Así mismo cabe destacar que existen limpiadores especiales de cabezales que funcionan a la perfección ya que han sido elaborados específicamente para ellos y además cuentan con la aprobación y pruebas necesarias.

Pero si lo deseas, también puedes optar por la opción más sencilla que consiste en la adquisición de un nuevo cartucho desechable. Esta alternativa resulta muy efectiva si estás seguro de que tu cabezal de impresión está dañado y la limpieza con agua no funcionará.

Por otra parte, si se trata de un cabezal permanente que está ya incorporado en el dispositivo de impresión, todo dependerá de la marca y el modelo de la impresora en cuestión. Con cabezales reemplazables es posible removerlo y cambiarlo, al igual que se haría con un cartucho, o remojarlo.

Cuando una impresora se encuentra fuera de servicio por un periodo prolongado, inevitablemente el cabezal de tinta se seca. Lo más recomendable es hacer uso frecuente de ella, así sea para imprimir una hoja de prueba que únicamente sirva para mantenerlo activo.

De otra manera será necesaria una limpieza que, dependiendo de a cuántas se haya sometido ya, permitirá que el cabezal continúe con su funcionamiento de manera regular y ofreciendo buenos resultados.