Tipos de impresoras

Tipos de impresoras por forma de impresión

El mercado actual de impresoras está inundado de tipos, formatos, marcas y precios. Más allá de qué tipo básico de impresora utilizar (que suele reducirse a elegir entre inyección de tinta y láser) al usuario de a pie le puede costar más elegir el tipo de impresora adecuado a sus necesidades que sacarse una licenciatura. ¿Es mejor elegir una impresora láser si tengo un pequeño despacho o no merece la pena el aumento de precio? ¿Qué marca es mejor? ¿Cómo puedo obtener una mejor calidad sin tener que vender un riñón? Y si quiero realizar un cartel para el negocio, ¿cómo consigo imprimir algo tan grande?Hoy en día, al hablar de impresora nos referimos a un dispositivo periférico que conectado a un ordenador o red de ordenadores mediante cableado o una conexión inalámbrica permite imprimir sobre papel u otro sustrato los textos reproducidos en dicha aplicación. Pero, a lo largo de su historia, las impresoras han evolucionado mucho. A continuación mostramos la tipología de impresoras más destacadas en el mercado actual.Para empezar, todo el mundo sabe lo que es una impresora, pero las mismas han variado enormemente desde su concepción inicial hasta los modelos más modernos de hoy día. Tanto por velocidad y calidad como por la manera de conectarse y los programas utilizados para realizar impresiones. Aunque profundizaremos un poco en las impresoras antiguas más adelante, la práctica totalidad de las impresoras actuales se conecta al ordenador —o red de ordenadores, móviles, tabletas, etc.— mediante cable USB, cable de red Ethernet o a través de wifi.La calidad también ha aumentado de manera exponencial desde los tiempos de aquellas infames —aunque tremendamente útiles en su momento— impresoras matriciales, y aunque el tiempo de impresión sigue siendo un problema en algunos modelos en otros el flujo de páginas es prácticamente continuo. Basándonos en todos estos parámetros (antigüedad, calidad del acabado, velocidad, precio, características especiales…) hemos preparado una clasificación de tipos de impresora en la que, sin duda, podrás encontrar la que más se adecúe a lo que buscas o por lo menos (en el caso de las más añejas) puedas encontrar algún dato interesante.Para ello, nos basaremos en la clasificación más extendida, que tiene en cuenta características como la escala cromática a la que es capaz de escribir, el tipo de conexión, la cantidad de páginas por minuto que pueden procesar y la tecnología que utiliza para ello.

Impresora de inyección de tinta

En primer lugar hablamos de la impresora de inyección de tinta. Este modelo permite imprimir utilizando uno o varios cartuchos de tinta diferentes, que habitualmente son pigmentos utilizados en la impresión offset. Los mismos garantizan una excelente calidad en las impresiones.

Comenzaremos por el modelo más extendido en la actualidad, y del que seguramente todos tengamos una al menos en casa: la impresora de inyección de tinta. También conocidas como inkjet, estas impresoras son sin duda alguna las reinas de la impresión a día de hoy ya que son las más adecuadas por lo general para el usuario doméstico. Sus dos caballos de batalla por los que destacan a día de hoy son su gran calidad de impresión y sobre todo su bajo precio.

Estas impresoras basan su tecnología en la inyección de pigmentos de colores de tamaño minúsculo a través de unos inyectores, que pueden estar localizados en los distintos cartuchos de tinta o directamente en la propia máquina. En base a la resolución de la imagen enviada y a la calidad que pueda ofrecer la máquina, estas impresoras pueden obtener resultados fotográficos por un coste inicial ínfimo.

Sin embargo, si bien el precio inicial de estas impresoras es su punto fuerte, su funcionamiento a largo plazo puede llegar a suponer un gran dolor de cabeza. O mejor dicho, de bolsillo. Y es que el precio de cada cartucho de tinta no suele precisamente ser asequible —en algunos sitios en vez de tinta lo llaman “sangre de unicornio”— y para un uso prolongado estas impresoras te pueden dejar el bolsillo temblando. El uso de cartuchos compatibles de calidad o la instalación de un sistema CISS de inyección continua de tinta pueden solventar en gran medida este problema. Y aunque en muchas ocasiones la propia impresora es más barata que un set completo de recambio de cartuchos, la solución no pasa por comprar una nueva impresora cada vez que quieras cambiar la tinta: recuerda que los cartuchos que vienen con la máquina tienen mucha menor cantidad de tinta dentro y se acabarán enseguida.

Impresora láser

A continuación, es natural que mencionemos la tipología de impresora láser. Aunque en la actualidad han reducido notablemente su precio, lo cierto es que continúan presentándose por encima del modelo anterior. En este caso, su punto más fuerte es la velocidad de impresión así como la calidad que el usuario obtiene con sus trabajos. Ambas razones han hecho que sea ampliamente utilizada.

El siguiente modelo en contienda y el favorito de las empresas es la impresora láser. Con una calidad excelente también en sus impresiones, gana la partida de calle a su compañera de inyección de tinta por dos grandes motivos: la enorme velocidad de impresión que tiene y el bajo coste de cada una de ellas una vez realizado el desembolso inicial.

Y es que precisamente este es el mayor problema que tienen las impresoras láser: aunque cada vez son más asequibles suponen un desembolso inicial bastante fuerte. Cierto es que si el número de impresiones va a ser elevado se compensa de manera sobrada por el precio de cada una, muy inferior a las de las inkjet, pero eso no quita para que el susto que nos dan en la cuenta corriente al comprar una sea de aúpa. Por este motivo no suelen ser demasiado utilizadas por usuarios domésticos (aunque con la notable bajada de precios que se va viendo últimamente cada vez hay más casos), pero sí son extremadamente útiles en entornos de oficina y empresa. Tanto los modelos más mastodónticos, capaces de escupir una cantidad ingente de hojas por minuto de manera incansable para las empresas con un mayor número de empleados como sus versiones más pequeñas y modestas, usadas sobre todo en pymes y pequeños negocios son de un valor incalculable si el número de impresiones va a ser más o menos regular o alto.

Puesto que su tecnología no se basa en la impresión de tinta sino en el “pegado” gracias a la magnetización de un polvo negro contenido en sus tóneres, gracias al mayor tamaño de estos en comparación con un cartucho de tinta tradicional pueden durar una cantidad de tiempo muy superior al de sus homólogos de tinta. Por supuesto, la rapidez en un entorno de oficina donde no hay tiempo que perder es también tremendamente apreciada, sobre todo por los jefes. A los empleados seguramente no les importaría en absoluto tomarse un cafecito mientras se imprime el memorando de turno, que con una de inyección les llevaría diez veces más tiempo. Ventajas e inconvenientes del progreso científico…

Plóter

Otro modelo significativo es la impresora plotters. Se trata de un tipo de tecnología muy utilizada para realizar proyectos publicitarios como cartelería comercial y publicitaria en tamaños grandes, fundamentalmente. Una herramienta que permite al usuario realizar proyectos de impresión en grandes dimensiones. La misma funciona con tecnología de inyección de tinta, algo que le proporciona calidad y flexibilidad.

Tenemos pues los dos tipos de impresora más utilizados por el usuario “de a pie”, tanto en su versión doméstica como currante. Pero ¿y aquellos casos en los que se requiere una impresión que se sale de lo común? Los dos tipos de impresora anteriores son adecuadas para imprimir en tamaño DIN-A4 o incluso en algunos modelos (sobre todo láser) en DIN-A3. ¿Y si queremos imprimir en un DIN-A2 o en un DIN-A1? ¿Y si queremos imprimir algo incluso más grande?

Ahí entran los plóteres (del inglés plotter, no confundamos con cierto niño mago de cicatriz en la frente y con una ele menos en el nombre). Básicamente son unas impresoras de inyección de tinta a tamaño industrial, pensadas y utilizadas para poder realizar grandes proyectos de impresión como cartelería comercial o publicidad a gran tamaño. También se usan para imprimir todo tipo de pósteres, carteles de eventos y en general de todo aquello que le viene demasiado grande a una de las impresoras convencionales.

Por supuesto tanto por su precio como por su tamaño y prestaciones una impresora plóter no tiene ningún sentido para una persona que no se dedique al negocio de la impresión comercial. Para los que se dedican a ello es una herramienta imprescindible.

Impresora matricial

Por último, destaca la impresora de matriz de puntos. Con una tecnología de impresión basada en el principio de la decalcación, el resultado de su trabajo es la impresión de un punto en el papel que está detrás de la cinta. Es un modelo muy tradicional, que prácticamente nadie utiliza en la actualidad.

En última posición y como adelantábamos previamente tenemos a las abuelas de las impresoras actuales, nuestras queridas —aunque no demasiado añoradas— impresoras matriciales, también llamadas impresoras de matriz de puntos. Basadas en la tecnología de la decalcación estas impresoras se limitaban a imprimir (o no) un punto en cada zona de la hoja que previamente se había habilitado para ello. Este método ofrecía una muy tosca impresión en monocromo, ya que el número de puntos por hoja no era demasiado elevado. La manera de conectarse a la máquina elegida era mediante un puerto de impresora dedicado. Y decimos máquina porque los PC estaban aún un poco en pañales y era más habitual verlas conectadas directamente a servidores IBM, a terminales de usuario o en casas particulares a los ordenadores personales de la época: Spectrum, Amstrad, Commodore, Macintosh…

¿Resolución? Esa palabra no existía en la época de nuestras vetustas amigas, pero para lo que se necesitaba en la época servían muy bien: impresiones de largos textos, contabilidad empresarial o programas en los lenguajes típicos de la época (COBOL, PASCAL, etc.). Por lo general eran alimentadas con hojas de papel continuo que se iban doblando sobre sí mismas una vez impresas y eran posteriormente almacenadas para su uso. Producían además un matraqueo continuado, producto de su método de impresión. ¡Cómo echamos de menos a nuestras queridas impresoras matriciales! (Pista: es mentira).

Impresoras Margarita

Impresora de margarita: un hito de los 80’s

Una impresora de tipo margarita poseía una matriz de caracteres troquelados que se asemejaban a una margarita y es de allí precisamente de donde tomó su nombre. Su principal objetivo era el de recopilar información digital de un ordenador para plasmarla en un recurso físico o tangible a través de un martillo que impactaba en dichos troqueles sobre una cinta de tinta.

Aunque ya no se fabrican, fueron muy famosas en su momento porque la calidad de la impresión era de muy alto nivel, pese a que estas impresoras no permitían representar gráficos. Eran tan útiles y eficientes imprimiendo textos que se les llegó a conocer como “impresoras de calidad de carta”.

Los caracteres troquelados que se asemejaban a la flor de margarita estaban ubicados en el borde de cada una de las partes similares a los “pétalos” que sobresalían de su posición mediante el pequeño macillo que lo golpeaba sobre la cinta para que plasmara las letras en la hoja.

Pese a que se utilizaron mucho durante los años 80 hoy en día están fuera de serie, principalmente porque solo reproducían textos, dejando a los gráficos totalmente fuera del escenario, ¿qué tal?

Además, otra de sus más grandes limitantes fue que solo permitían cambiar la fuente si se sustituía todo el disco y esto era algo bastante engorroso y molesto para la mayoría de los usuarios.

Sin embargo, antes de que salieran al mercado unos dispositivos más avanzados era posible superar las limitaciones de estos equipos en algunos casos. Así mismo, bastaba con configurarlos correctamente para lograr que se generara una imagen punto por punto con una resolución de hasta 120 puntos por pulgada.

Funcionamiento y curiosidades

Estas impresoras poseían una rueda con letras impresas en altorrelieve de metal o plástico. El sistema la hacía girar hasta alinear la letra correspondiente debajo del martillo que golpeaba el papel y oprimía la cinta impregnada de tinta hasta que finalmente se generaba la impresión deseada.

A ver, la máquina recibía órdenes sobre lo que debía imprimir directamente desde un computador, luego almacenaba dicha data en una memoria RAM interna que se conocía como Buffer y finalmente se activaba el sistema del rodaje, presión e impresión.

Básicamente operaban por medio de impacto e imprimían en un solo color. Algunas personas creían que estos modelos eran tan arcaicos que inclusive los asemejaban con máquinas de escribir. Además, el hecho de que su operatividad fuese tan lenta y ruidosa también alimentaba esta creencia.

El mayor hito de estas máquinas fue el de poder imprimir a negritas. Pareciese tonto en los tiempos que corren, pero lo cierto es que cuando estaban en auge era algo prácticamente impensable.

Los mecanismos para lograr esta hazaña extraordinaria eran variados. Esto era posible si se duplicaba o triplicaba el impacto ejercido en el carácter que se quería colocar en negrilla, o si se controlaba el proceso para impactar dos veces y lograr que el carácter resultara más ancho y oscuro de lo acostumbrado.

Otra táctica utilizada era la de retornar el carro al inicio de la línea y sacarle provecho a la imprecisión del dispositivo al momento de impactar en el mismo sitio, consiguiendo así el mismo efecto de la negrita ¡Ingenioso!, ¿cierto?

Se sabe que las impresoras de más alta gama eran las más demandadas porque eran capaces de imprimir bidireccionalmente. Esto significaba que podían aprovechar el movimiento de retorno del carro de la máquina para escribir la línea siguiente más rápidamente.

En síntesis, su funcionamiento era bastante novedoso para la época en que comenzaron a comercializarse en masa, pero fueron descontinuadas tan pronto se lanzaron las impresoras láser de muy alta calidad, así como las de chorro de tinta, casi a principios de la década de los 90.

No obstante, aun existen aficionados que las usan para imprimir etiquetas adhesivas con alta precisión; cosa que aparentemente no es tan factible si se usan impresoras más avanzadas.

Tipos de impresora de margarita

  1. Libres de impacto

Fueron las impresoras más novedosas de esta serie porque no generaban un golpe contra la hoja ya que los caracteres se imprimían en la hoja mediante pequeños chorros de tinta, o a través del deslizamiento de la hoja debajo de un elemento en forma de cilindro.

  1. De impacto

Este sistema era casi igual al empleado por las máquinas de escribir. En teoría funcionaban a presión y así se conseguía una impresión lo suficientemente buena como para seguir repitiendo el proceso cada vez que se necesitaban plasmar letras o textos sobre una superficie plana.

¿Cómo identificarla?

Si alguna vez visitas una tienda de antigüedades y te topas con una impresora famosa por ser bastante ruidosa y cuya apariencia te remonta a los 80’s, entonces lo más seguro es que estés frente a una de tipo margarita.

Otras de sus características más resaltantes comprenden:

  1. Su incapacidad para imprimir gráficos, más allá de los esfuerzos de algunos usuarios de forzar esta función mediante la impresión punto a punto.

  1. Eran dispositivos de contacto y por ende emitían ruidos molestos al funcionar.

  1. Su velocidad de impresión oscilaba entre 50 y 200 caracteres por segundo.

  1. Su tecnología de impresión era de impacto.

  1. Su calidad de impresión era conocida como “de calidad de carta”.

  1. Su mayor costo estaba asociado a su único consumible: la cinta entintada. En otras palabras eran realmente económicas y por lo tanto llegaron a ser muy usadas en las oficinas u otros espacios comerciales antes de ser reemplazadas por las impresoras de matriz de puntos.

Lo que debes saber

En síntesis, estos equipos estaban formados por un martillo accionado a través de un resorte que golpeaba las letras ya grabadas en una placa metálica, una cinta entintada que facilitaba la impresión sobre la hoja y finalmente por un eje que giraba mediante un motor que colocaba al carácter en frente del martillo para que imprimiera sobre la tinta.

Siempre fueron menos avanzadas y funcionales que las impresoras matriciales que eran capaces de imprimir gráficos y varios tipos de letras. Con estos equipos las letras se obtenían mediante un proceso de selección de puntos desde una matriz que era capaz de generar diversas fuentes y gráficas en general.

Sin embargo, al ser de impacto también generaban mucho ruido durante su operatividad; tanto así que muchas veces era necesario usar una carcasa o escudo aislante para no molestar o incomodar a los demás.

Cosa del pasado

Las impresoras de matriz de punto demostraron ser un poco más novedosas que las de margarita, pero sus desventajas, como una resolución de impresión a color bastante limitada, un resultado de poca calidad y un método de trabajo realmente lento hicieron que perdieran popularidad.

De modo que cuando se inundó el mercado con impresoras láser o de chorro de tinta ambas impresoras quedaron descontinuadas y en desuso total. Así mismo, estas impresoras no eran del todo prácticas y eso contribuyó a que dejaran de fabricarse en un periodo relativamente corto –poco más de una década-.

Como verás, atrás quedaron las impresiones ruidosas, lentas y tediosas como las que se obtenían con estos equipos, y hoy en día es impensable verlos en recintos empresariales o domésticos o comerciales.

Impresoras de sublimación

Impresoras de sublimación arrojan acabados brillantes y profesionales

Una impresora de sublimación es aquella que emplea calor para transferir la tinta a un recurso físico mediante el uso de una cinta que posee 4 colores básicos conocidos en inglés con la nomenclatura CMYK, en alusión a las coloraciones: Cyan, Magenta, Yellow y Key (Cian, Magenta, Amarillo y Negro).

Son fáciles de identificar o diferenciar porque requieren una superficie de impresión como un papel especial, tela –poliéster-, tarjetas plásticas, entre otras. El proceso de impresión consiste en calentar la tinta para estimular su transición del estado sólido a gaseoso, obviando el estado líquido.

A ver, cuando la sublimación se lleva a cabo en un textil el efecto del calor permite que se abran los poros del poliéster para que se logre la inyección del gas a una alta temperatura. Luego, cuando dichos poros se hayan enfriado, y por ende cerrado, es cuando finalmente la tinta se habrá fijado correctamente al material.

Este procedimiento es altamente eficiente y de hecho hace que la sublimación sea muy resistente a los rayos ultra violeta, al agua y otros líquidos. Ese método también es conocido como impresión de difusión de tinta o de transferencia térmica y ha demostrado proveer resultados impresionantes, por eso no es de extrañar que desde que estos dispositivos salieron al mercado lo hayan dominado a grandes rasgos.

Son muy utilizadas en la actualidad principalmente porque dejaron atrás las limitaciones de una impresión a un solo color y también porque la calidad del resultado final es realmente superior.

Sus campos de utilización pueden ser tan diversos como puedas imaginarte: desde el área de la fotografía profesional, hasta el educativo, publicitario o doméstico; de modo que su demanda dista de ir en picada.

En síntesis, son muy eficientes en cuanto a la obtención de imágenes de muy alta calidad y por ello son las indicadas al momento de imprimir materiales como folletos, revistas o fotografías.

Esta condición hace que el papel utilizado para su impresión sea uno brillante y especial, que suele ser más costoso que una hoja carta tradicional o un papel mucho más asequible empleado por una impresora de inyección de tinta.

¿Cómo funcionan?

Básicamente estas impresoras emplea una cinta con los 4 colores mencionados que se reparten a su largo mediante la creación de franjas. Este sencillo sistema permite que la sublimación obtenida sea muy buena, muy a pesar de que sus costos asociados sean más elevados.

En efecto, los costes por copia se elevan por el uso de tinta, lo cual a su vez retrasa el proceso de impresión. Esto no sucede con las impresoras láser, por ejemplo, y por ende se dice que son más eficientes o útiles en la mayoría de los casos.

Aun así, lo cierto es que aquellos que necesiten impresiones de muy alto perfil deben olvidarse de lo que gastarán, y si lo hacen, verán que valdrá la pena cada centavo. Los resultados son imágenes brillantes, de alto contraste, con acentuación positiva de los tonos fríos y un ligero desenfoque que seduce hasta al aficionado más perfeccionista.

En cuanto a la sublimación en sí basta con decir que no es más que una técnica de impresión de objetos que favorece la personalización. El resultado se obtiene en un periodo de tiempo bastante corto –menos de 5 minutos en la mayoría de los casos- y lo mejor de todo es que admite un gran número de materiales para sublimar: madera, cerámica, vidrio, textil, metal, plástico y unos 200 más.

Acá la tinta pasa del papel al objeto a través de un proceso de transferencia de calor expedido por una plancha. En el caso de la impresión por sublimación en tejidos textiles –poliéster para ser más específicos-, la tinta penetra la tela de tal forma que al usuario le resulta extremadamente difícil ignorar que la impresión fue obtenida mediante la técnica del sublimado ¡Increíble!, ¿verdad?

Sin embargo, los resultados que ofrecen las impresoras por sublimación suelen tener uno que otro detractor. La causa principal es que no admite la utilización de prendas de algodón ni la selección de objetos que no sean blancos, a menos que la imagen a imprimir tenga un fondo negro.

Ventajas de estas impresoras

Estos dispositivos son útiles y ofrecen unos resultados extraordinarios, pero sus virtudes no terminan allí. Sigue leyendo si te interesa conocer qué más tienen para ofrecerte ¿vale? ¡Aquí vamos!

  1. Las impresiones resultantes son 100% duraderas. Así mismo, los sublimados en prendas son totalmente resistentes a los lavados y secados continuos, mientras que los objetos de cerámica como las tazas pueden durar años y ser sometidas a jabones y agua sin que pierdan su color o calidad.

  1. Las impresoras más novedosas del mercado usan una tecnología “fría” para lograr la proyección de la tinta sobre el papel y para ello están compuestas con un cabezal de cristal casi diminuto que emite vibraciones al momento de ser estimulado mediante una carga eléctrica, obteniéndose así una impresión digna de una portada de revista.

  1. Sus consumibles pueden sustituirse con facilidad. Tal cual, las impresoras de sublimación suelen utilizar un sistema de depósitos de tinta capaces de rellenarse en un abrir y cerrar de ojos.

Este es conocido como Sistema Continuo de Suplemento de Tinta, se instala fácilmente en el equipo y lo mejor de todo es que te permite controlar los niveles de tinta en un par de segundos, sabiendo así a ciencia cierta cuando deben recargarse los cartuchos para garantizar la continuidad de las operaciones de la máquina.

  1. Favorecen el ahorro ¿Cómo?, pues destaca que la larga vida de sus cartuchos de tinta es totalmente favorable en materia de finanzas, de modo que el usuario no se verá forzado a gastar en esto a cada rato y por ende los costos se mantendrán estables, al menos en un 50%.

  1. Son prácticas y funcionales. Soportan un formato de hojas sueltas A4 o rollos de 84 centímetros de ancho para imprimir en A0, y este detalle es muy favorable para todos aquellos que necesiten trabajos con estas dimensiones y cuya impresión sea impecable.

  1. Son amigables con el medio ambiente ¿Qué tal? Esta ventaja llama la atención de todos los aficionados por la naturaleza y la conservación del entorno. Se dice que son responsables con el planeta tierra porque las tintas son a base de agua y porque además los cartuchos son perfectamente reciclables.

  1. Resultado superior. La superficie es realmente suave haciendo que la impresión sea casi imperceptible para el usuario cuando procede a tocarla o sentirla. Esto es posible porque en las impresiones por sublimación se le aplica una cantidad de tinta diferente a cada punto del área de impresión para conseguir un mayor o menor brillo, según requiera el acabado.

En definitiva, las impresoras por sublimación lideran los mercados publicitarios, editoriales y fotográficos, fundamentalmente porque su método de impresión que no contempla la separación de colores sino que los combina en un mismo punto, dota a la impresión de un realismo casi mágico que no se obtiene ni con otras técnicas ni con otros equipos.

Además, la brillantez de las imágenes obtenidas son de tan alta calidad que a los usuarios no les queda más que admirarlas y contemplarlas tal cual obra de arte y esto es sencillamente fantástico.

Impresoras térmicas

Tipos de impresoras por función

Impresoras multifunción

Claves de los equipos multifunción

Impresoras Duplex

Impresoras dúplex

Impresoras fotográficas

Todo lo que debes saber sobra las impresoras fotográficas

Su nombre lo dice todo: impresión fotográfica. Ahora, si deseas conocer más a fondo todas las bondades que tienen estos equipos entonces sigue leyendo esta nota hasta el final, ¿vale?

Esta impresora es especial para imprimir fotografías y hoy en día se utilizan diversas técnicas para lograrlo. Es decir, la escogencia de una u otra dependerá del resultado o acabado que se desee obtener.

En ese sentido es muy factible que consigas dispositivos de inyección de tinta, láser a color y muchas más. Estas últimas suelen ser más costosas que las otras disponibles en el mercado pero lo cierto es que su alta calidad de impresión hace que valga la pena cada centavo.

Su uso más inmediato está vinculado al ramo de la fotografía profesional, aunque en la actualidad es muy común que se utilice su tecnología para imprimir trabajos que requieran un acabado superior.

También es muy rutinario que las personas le den un uso más personal a estas impresoras al momento de imprimir sus fotos familiares para luego enmarcarlas o darles una aplicación más doméstica.

Es bueno destacar que para que una impresión reciba la connotación de fotográfica debe poseer al menos una resolución de 9600 y 2400 puntos por pulgada (ppp), además de sacarse en el papel adecuado.

Otras aplicaciones

Las impresoras fotográficas resultan bastante prácticas y funcionales en el ramo fotográfico –valga la redundancia-, pero también en el plano comercial.

A ver, permiten imprimir documentos mediante la configuración y empleo de sus otras funcionalidades. Basta con conocer el equipo para estar al tanto de todas sus potencialidades y características con el fin de que se le saque el mayor provecho posible.

Además, la inclusión de funcionalidades más avanzadas como la conectividad Wi-Fi o el acceso a dispositivos USB ha permitido que se obtengan impresiones más rápidas y eficientes, y esto sin duda tiene un impacto significativo en los costes asociados a la obtención del trabajo final.

Entonces, tienes diversas opciones para imprimir tus fotos. Desde el uso de cámaras fotográficas, hasta las tarjetas de memoria o memoria interna. Todo parece ser posible con estas máquinas bastantes sofisticadas.

Tamaño, calidad y velocidad

Las impresoras fotográficas vienen en diferentes tamaños. Aquellas que tienden a ser más compactas no ofrecen una impresión de gran calidad, de modo que debes animarte a invertir en una de mayor tamaño si deseas conseguir un trabajo impecable.

No obstante, esto pareciese ser una desventaja para algunos usuarios, fundamentalmente si no están acostumbrados a maniobrar equipos de grandes dimensiones o si no cuentan con el espacio suficiente para instalarlas.

En teoría, estos artefactos están especialmente diseñados para imprimir en hojas de papel de entre 13 y 19 pulgadas, de modo que en este caso el tamaño sí importa y juega un rol importante.

En cuanto a la calidad de la impresión es bueno recordar que esto no depende únicamente de la resolución de la fotografía, sino también del tipo de papel seleccionado. Según los expertos, si se acatan los parámetros recomendados es muy probable que estas impresiones se mantengan intactas durante al menos dos décadas ¡Nada mal!, ¿verdad?

Otro aspecto destacable de estas impresoras atiende a la velocidad. Así mismo, el proceso de impresión es relativamente rápido: unas 6 fotos en 2 minutos aproximadamente.

Dicho tiempo es bastante aceptable para aquellos que desean usarlas de tanto en tanto, pero si por el contrario están buscando imprimir grandes volúmenes de fotografías al mes lo mejor es que inviertan en una impresora fotográfica industrial.

Ventajas más destacables

Realmente cuentan con características y funciones que las convierten en las favoritas de muchos y a continuación te presentamos las más relevantes.

  1. La calidad de la impresión fotográfica es tan brutal que resulta idéntica a la que se consigue únicamente en un laboratorio de fotografías.

  2. Son novedosas y funcionales. Sí, no se limitan a imprimir sobre la superficie o papel deseado, sino que también incluyen botones para mejorar la composición de la imagen mediante el ajuste del contraste, la luminosidad, etc.

  3. Admiten un gran numero de papeles; desde los de uso cotidiano hasta los más exclusivos como aquellos que se comercializan bajo el sello de “calidad Premium”.

  4. Sus consumibles tienen larga vida. Esto es muy importante y algunos de estos equipos son capaces de imprimir más de 500 fotos en tamaño completo y a máxima resolución antes de acabarse.

  5. Son versátiles. Pues sí, admiten impresiones a distancia, con o sin ordenador, y mucho más. Casi todas cuentan con Bluetooth o conexión inalámbrica, de modo que las órdenes de impresión pueden provenir de varios dispositivos alternos.

Opciones disponibles

Actualmente existen múltiples opciones disponibles en el mercado, de modo que si estás en la búsqueda de una impresora de este tipo lo mejor que puedes hacer es investigar a fondo las más competitivas para decidir cuál es la que más se ajusta a tus requerimientos, presupuesto o necesidades.

Otro consejo bastante sabio es que no olvides darle una hojeada a las reseñas que dejan otros usuarios en foros y sitios web especializados; recuerda que estudios han demostrado que dichos comentarios inciden positiva o negativamente en la intención de compra del usuario y por lo tanto están dotados de un carácter invaluable.

Sin embargo, acá te dejamos un listado con las más novedosas o competitivas para que tengas una idea y para que comiences a indagar y a hacer comparativas que te ayuden a decidir cuál es la que realmente necesitas o puedes comprar.

  1. Epson Sure Color SC P600

  2. Canon Pixma PRO 100S

  3. Epson Stylus Phot 1500W

  4. Canon Shelpy CP1200

  5. LG Electronic PD233

Impresoras fotográficas portátiles

Son ideales para aquellos que necesitan imprimir una fotografía en tiempo real. Son ligeras, cómodas, fáciles de transportar, y lo mejor de todo es que permiten descargar, imprimir y compartir la foto en un par de segundos ¿No te parece fantástico? ¡Seguro que sí!

La escogencia de la que más te llame la atención dependerá del uso que quieras darle, pero en resumen las más recomendables por su relación precio-calidad son las siguientes:

  1. ZIP Mobile Printer

  2. Shelpy CP910

  3. Panprint A636

  4. Shelpy CP740

  5. ZINK Phone Photo

  6. Envy 4520

  7. Photosmart A636

La mayoría de estas impresoras se caracterizan por no pesar mucho, por ser fáciles de guardar y transportar y por generar impresiones con una resolución y calidad razonable, así que está de más decir que si la persona está buscando un acabado de impacto entonces debe recurrir a los equipos más grandes o industriales.

Partes o componentes de la impresora

Estos dispositivos cuentan con:

  1. Pantalla LCD

  2. Disco duro

  3. Soporte para papeles

  4. Receptor de infrarrojos

  5. Puerto de cámara

  6. Lector de tarjetas de memoria

  7. Cartucho de tinta

  8. Entrada de video

  9. Puertos USB

  10. Botones para girar, borrar, acercar, cancelar, encender/apagar y seleccionar.

Cada uno de estos componentes juega un rol fundamental para que la impresión final sea de lujo y es por ello que deben aprovecharse a todo dar. Lo más recomendable es leer con atención el manual o las instrucciones de uso de este tipo de impresoras con el fin de que no se desperdicie ninguna de sus bondades.

De esa manera se estará explotando toda su potencialidad y esto sin duda incidirá en la calidad de la impresión fotográfica definitiva, así que ya sabes, tómate el tiempo para instruirte porque tus fotos te lo agradecerán.

Impresoras portatiles

Tipos de impresoras segun el uso

Impresoras monocromo

Impresoras monocromo: opción ideal para impresiones en masa

Las impresoras monocromo fueron diseñadas para imprimir copias masivas de textos o imágenes unicolores –en negro por lo regular-, aunque también es factible conseguir algunas en el mercado capaces de realizar impresiones en escala de grises. Son dispositivos de tipo matricial, de modo que son mayormente conocidas como impresoras de matriz de puntos; básicamente por su cualidad de producir trabajos a un solo color.

Estos equipos fueron muy utilizados hace unas cuantas décadas porque, entre otras cosas, eran capaces de abaratar costos de impresión. Así mismo, las impresiones en negro son mucho más económicas que las de color, y esto es muy favorable para quienes deben obtener trabajos de este tipo, sobre todo en oficinas, escuelas o afines. Además, dependiendo del equipo utilizado es posible conseguir un acabado de buena calidad a un precio relativamente razonable. Por ejemplo, si se usa una impresora monocromática láser es posible sacar impresiones o copias de alta calidad y por menos coste que si se obtuviesen con una impresora láser a color, ¿comprendes?

Las impresiones de planos también son muy factibles de realizar con estos equipos, fundamentalmente porque resultará menos costoso conseguir las copias, a diferencia de las impresoras de gran formato a color que tienden a ser más caras porque sus consumibles cuestan bastante dinero. Es decir, la elección entre una y otra dependerá de los requerimientos del usuario, pero siempre es bueno tener claro lo que se quiere lograr para así adquirir el dispositivo que mejor se ajuste a sus requerimientos y presupuesto.

Las más avanzadas o novedosas del mercado son asequibles y ofrecen una impresión profesional. Su resolución oscila entre los 1200 x 1200 puntos por pulgada (ppp) y el acabado es sumamente nítido e impecable.

Casi todas permiten imprimir a doble cara y además cuentan con conexiones o interfaces inalámbricas que facilitan su uso compartido. Esta última condición es demasiado ventajosa para espacios como las oficinas o áreas empresariales comunes pues más de un usuario puede hacer uso del equipo al mismo tiempo sin interferir en el quehacer de nadie.

Así mismo, hoy en día es factible conseguir impresoras monocromo que puedan ser usadas por 1 o 30 personas en simultáneo y esto es sencillamente práctico y funcional en centros educativos, bancarios, de negocios, entre otros.

La velocidad de impresión es otro factor que le resulta de gran interés a los compradores. A ver, de nada sirve comprar un equipo que pueda ser manejado por más de 1 persona pero que tarde una eternidad en imprimir una hoja, ¿cierto?

Es por ello que estos tiempos se han ido reduciendo cada vez más y ya es posible conseguir algunas máquinas de impresión que trabajen a una gran velocidad, fomentando a su vez las impresiones mensuales de gran volumen.

También cuentan con otras funcionalidades que seducen a más de uno. El hecho de que muchas de ellas sean eco amigables les da un plus extraordinario y motiva la intención de compra de aquellos que se preocupan por cuidar y proteger el medio ambiente.

De modo que las impresoras monocromo que usen tóners ecológicos llevan todas las de ganar y tienden a ser unos de los modelos más demandados, pese a que pueden llegar a ser un poco menos asequibles.

No obstante, la posibilidad de no contaminar ni actuar en detrimento del planeta tierra hace que la inversión valga la pena para los más aficionados del conservacionismo ambiental.

Características o ventajas más destacadas

Si aun necesitas más razones para darle el visto bueno a estos equipos, entonces sigue leyendo porque a continuación te presentamos otras de sus características más destacadas ¿Listo? ¡Aquí vamos!

  1. Bajos costes de mantenimiento

  2. Impresoras compactas

  3. Impresión segura

  4. Tecnología láser –en algunos casos-

  5. Consumibles de gran capacidad. Esto prolonga su vida útil e incentiva el ahorro.

  6. Cuentan con funciones de valor añadido como la supervisión remota.

  7. Ofrecen conexiones móviles vía Wi-Fi, Wi-Fi Direct.

  8. Poseen memoria de gran almacenamiento y un procesador bastante rápido.

  9. Vienen con un modo de ahorro energético y de tóner

  10. Incluyen una pantalla LCD

  11. La mayoría de las impresoras monocromo cuentan con una garantía de 1 año. Esto es sumamente favorable y apreciado por el usuario ya que se siente confiado y protegido en caso de que se suscite alguna irregularidad.

  12. Las impresoras monocromáticas láser trabajan con un movimiento de un haz de láser tecnológico de punta y esto las convierte en unas de las más eficientes y demandadas del mercado.

  13. Algunas poseen una capacidad máxima de papel de casi 1700 hojas.

  14. Las más avanzadas son capaces de imprimir hasta 20.000 hojas mensuales. Esto es un volumen sumamente alto en comparación con otros equipos de tipo matricial.

  15. Casi todas incluyen un sistema de protección de datos. Esto significa que los documentos y la data más importante permanece con el estatus de confidencial, evitando así que terceros accedan a ella sin autorización.

  16. Son de alto rendimiento.

  17. Promueven la productividad en los grupos de trabajo porque funcionan a gran velocidad y con una suprema eficacia.

  18. Soportan impresiones móviles: desde un teléfono inteligente o tableta.

  19. Incluyen un teclado numérico que facilita la colocación de códigos PIN.

  20. Son compatibles con AirPrint de Apple, Cortaldo Workplace y ePrint de Microtech Corp.

  21. Casi todas trabajan con sistemas operativos como Windows 7, Windows 7 x64, Windows Vista, Windows 8, Windows XP, Windows Server 2012, Windows Server 2008 R2, Windows Server 2008 x64, Windows Server, Windows Server 2003 x64, Windows Server, Mac OS X 10.4, Mac OS X 10.5, Mac OS X 10.6, OS X 10.7, OS X 10.8 y otros más.

  22. Pueden trabajar con consumibles adicionales como una bandeja extra de papel, un alimentador de bastante capacidad, un disco duro de mayor almacenamiento, un procesador más veloz y cartuchos de poca o gran capacidad -según se desee-.

Marcas más recomendadas

Si bien es cierto que existen muchos modelos y series disponibles en el mercado, no se puede negar que pocas personas saben a ciencia cierta cuáles son las más duraderas o recomendables.

Pero no te preocupes, acá te compartiremos las que gozan de mejor reputación y que por ende se han ganado la aceptación y recomendación de otros usuarios. Solo te resta investigarlas a mayor profundidad y comparar sus precios y funcionalidades para así estar seguro de que comprarás la que más se ajuste a tus necesidades.

  1. HP LaserJet Pro P1102w

  2. Samsung ML-2525 láser monocromática

  3. Brother HL-2270DW

  4. HP LaserJet Pro P1606dn impresora

  5. Samsung ML-2851ND

  6. Dell 5230dn Laser Printer

Lo mejor de todo es que con un par de clics puedes conseguir información digital especializada sobre cada una de estas impresoras; desde sus precios hasta sus especificaciones técnicas más puntuales.

Consejo de lujo

Otra recomendación altamente valiosa que no debes pasar por alto es la de chequear las reseñas que dejan otros compradores para así tener una apreciación real de lo que estas impresoras tienen para ofrecerte.

Recuerda que las plataformas de comercio electrónico cuentan con una opción de comentarios y calificaciones para que todo el mundo interesado en estos productos sepa qué tan buenos son, así que lo más lógico es aprovecharlos ¿Vale?

Impresoras a color

Impresoras domesticas

Impresoras Profesionales

Tipos de impresoras por características

Velocidad de impresión

 

Manejo de papel y hojas

 

Tipos de impresoras por conectividad

Impresoras por cable

Impresoras Wifi

Impresoras Bluetooth

Impesoras por fabricantes

Hasta aquí la retrospectiva sobre las impresoras más utilizadas, tanto hoy día como en los inicios de la informática moderna. ¡Esperamos que os haya gustado!

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