Saltar al contenido

Cómo elegir rollo TPV

Cómo elegir el rollo de papel térmico perfecto para tu impresora TPV

Elegir un rollo de papel térmico para TPV parece una tontería… hasta que el TPV empieza a protestar. Y claro, cuando esto pasa, todo el mundo mira al rollo como si tuviera la culpa. Para evitar malos rollos y, sobre todo, quebraderos de cabeza, te conviene saber qué diferencia a un rollo útil de uno que solo ocupa espacio en tu cajón.

No todos los rollos de papel térmico valen, aunque lo parezcan

Cuando hablamos de papel térmico para TPV, parece que todos los rollos son iguales: blancos, en forma de cilindro y con vocación de ticket. Pero si eliges el primero que ves, lo más probable es que tu impresora te lo haga saber de formas más o menos sutiles, o sea, desde haciendo algún ruidito raro hasta una completa huelga de brazos caídos.

Ahora que ya te hemos servido la tragedia en bandeja… ¿Cómo elegir bien tu rollo de papel térmico para TPV y evitar la catástrofe?

Rollo Papel Térmico para Sumadora Impresora TPV

Paso 1: mide antes de comprar

No, no es un consejo de IKEA.

Las impresoras TPV tienen tamaños específicos. El ancho del papel térmico es lo primero que debes comprobar. Los más comunes son:

  • 80 mm: el clásico de la mayoría de TPV modernos.
  • 57 mm: el favorito de datáfonos y terminales compactos.

Mide la ranura o revisa el manual. Si te equivocas, el rollo puede no encajar o atascarse a mitad de impresión, con la consiguiente frustración (en verso y todo).

Paso 2: revisa el diámetro del rollo

El tamaño importa a veces 🤭

Ya sabes el acho, vale.

Pero también necesitas conocer el diámetro del rollo. Cuanto mayor sea, más papel incluye, obvio. Y hasta aquí podrías decir aquello de “burro grande ande o no ande”. Pero ojo: no todas las impresoras tienen espacio para uno gigante. Un rollo demasiado grande no cerrará la tapa de tu impresora y te dejará con cara de “se me ocurren unas ideas…”.

Los diámetros más habituales son:

  • 40 mm (compactos).
  • 60 mm (estándar).
  • 80 mm (larga duración).


Paso 3: fíjate en la calidad del papel

Lo barato sale… ¡borroso!

No todos los papeles térmicos reaccionan igual al calor. Los de baja calidad pueden:

  • Aparecer con impresión grisácea o poco nítida.
  • Dejar residuos en el cabezal de impresión.
  • Perder legibilidad en pocos días.

Busca papeles con recubrimiento protector y buena densidad. Así evitas que el cabezal sufra y que los tickets acabe pareciendo que se imprimieron con tinta invisible apenas pasado un mes.

Paso 4: valora el tipo de uso

¿Usas tu TPV para imprimir tickets non stop o solo de vez en cuando? Si trabajas en hostelería, supermercados o tiendas con mucho ajetreo, opta por un rollo de alta capacidad y buena resistencia térmica. Si el uso es más ocasional, puedes priorizar la ligereza y la compatibilidad.

Paso 5: cuida el almacenamiento

Aunque se llame papel térmico, lo cierto es que este tipo de papel no es muy fan de los ambientes tropicales. Así que guárdalo como si fuera un paquete de galletas: en un lugar fresco y seco, lejos del sol y de cualquier fuente de calor. Si lo dejas al lado del horno del pan o de un escaparate a pleno sol, tendrás rollos grises antes de que llegue el pedido siguiente.

Como has podido comprobar, esto de elegir el rollo de papel térmico perfecto para tu TPV es cuestión de medidas, calidad y sentido común. No hace falta que te saques un doctorado en Harvard, pero tampoco te vale aquello de “el primero que pille”. Un rollo bien elegido evita atascos, mejora la impresión y genera buen rollo (¡juas! 😂).

Y hablando de buen rollo, si necesitas rollos de papel térmico que funcionen a la primera y no te hagan perder tiempo, pásate por nuestra tienda online y elige el que hará feliz a tu TPV, a ti y a tus clientes.

Manuel Garrido