Dónde tirar la impresora o qué hacer con una impresora en desuso

Tu impresora ha muerto. Es una pena, pero estas cosas pasan. A veces ni todos los tutoriales que te ofrecemos pueden resucitar esa impresora a la que tanto partido hemos sacado. Ya sea por fallo eléctrico, por desgaste de algún componente o sencillamente porque la obsolescencia programada ha decidido que no debe seguir funcionando es hora de que pase a mejor vida y comprar una nueva. Pero ¿qué hacer con la difunta impresora? Un funeral vikingo nos parece excesivo y además quemar plástico contamina muchísimo, así que en este artículo te comentaremos como reciclar correctamente una impresora, además de una serie de utilidades para el exinto aparato que probablemente no se te habrían ocurrido nunca. ¡Vamos a ello!

¿Realmente ha fallecido?

Simplemente porque la impresora haya dejado de funcionar no hay por qué darla por finada aún. Puede que una chispa de vida resida aún entre esa maraña de cables y depósitos esperando a que una mano amable (o mejor aún, un técnico en reparaciones) la devuelva a la vida. No tires dinero a la basura y antes de reciclar la impresora asegúrate de que realmente no sirve para nada.

En la web tenemos una serie de tutoriales sobre cómo actuar ante diversos problemas de cartuchos e impresoras. Léelos y si los síntomas coinciden con lo que le sucede a tu impresora prueba alguna de nuestras soluciones: puede que entre todos logremos que la impresora recupere las ganas de seguir imprimiendo durante unos años más. Otra opción es contactar con el servicio técnico de la marca y por supuesto, leer el FAQ de la impresora para ver si los síntomas que presenta el enfermo coinciden con algunos de los que describe el manual y ponerles solución. A veces simplemente con cambiar una pieza estropeada podemos hacer que la impresora tire adelante durante una larga temporada. El ahorro de dinero es importante en estos casos, así que si tienes la opción de arreglarla no dudes en hacerlo.

¿Cómo y dónde reciclar una impresora?

Sin embargo, a veces ya sea porque la reparación sale más cara que comprar una nueva impresora o porque realmente no queda más remedio debemos deshacernos de nuestra impresora. Esta posee una serie de componentes bastante contaminantes así que no es cuestión de dejarla en la basura como si fueran los restos de la cena de anoche. A medida que avanza la tecnología los componentes usados en la fabricación de impresoras son cada vez más inocuos para el medio ambiente, pero se siguen utilizando plásticos y elementos contaminantes que se deben tratar aparte por lo que el reciclaje de nuestra impresora se convierte en una cuestión de salud medioambiental y de responsabilidad propia.

Programas de reciclaje de marcas

Diversas compañías como HP o Dell entre otras muchas ofrecen facilidades para reciclar tu vieja impresora, e incluso permiten obtener un descuento en la compra del próximo modelo en caso de ofrecer una impresora obsoleta a cambio. Si la marca de tu impresora ofrece este servicio no dudes en utilizarlo: no solo obtendrás algo a cambio —además de la satisfacción de dejar a los demás un mundo mejor— sino que estas compañías podrán reutilizar componentes en buen estado para otras máquinas y en general disminuir la cantidad de material de desecho a tratar. Además, ya se encargarán ellos de reciclar adecuadamente lo que no puedan reaprovechar.

Programas de reciclaje locales

Si la marca de tu impresora no ofrece recoger el equipo para su reciclado es buena idea buscar en tu propia localidad algún programa de reciclaje para equipos informáticos obsoletos. Es posible que exista algún grupo local que haga las funciones que comentábamos en el reciclaje de marcas y que permita reaprovechar los componentes en buen estado mientras se encargan de reciclar los componentes, piezas y estructuras no reusables.

Estos mismos equipos pueden montar impresoras nuevas a base de componentes perfectamente útiles de otras, por lo que si nuestro objetivo es que se produzcan el menor número de desechos posibles esta opción es perfecta.

Donación

Puede que tu impresora siga funcionando bien y simplemente la quieras cambiar por un modelo nuevo o con mayores funcionalidades. En este caso tienes la oportunidad no de reciclar algunas partes de tu impresora, sino de reciclarla al 100%: dónala a alguna ONG, un colegio de tu barrio, una startup que se acabe de crear, a cualquier negocio de tu barrio que creas que le puede sacar provecho… Estarás ayudando a la gente mientras que permites que un equipo en perfectas condiciones siga ofreciendo sus servicios durante largo tiempo.

Y si quieres sacar algo de dinero a cambio siempre puedes, por supuesto, acudir a una tienda de segunda mano (como CeX, Cash Converters o cualquier otra) para ver qué te dan por tu vieja impresora. Eso sí, no esperes demasiado dinero: si este tipo de tiendas se encuentra muy alejada de tu casa es posible que te salga más rentable donar la impresora en tu barrio y olvidarte del tema.

Puntos verdes

Si no has podido realizar ninguna de las opciones anteriores o simplemente no puedes dedicarle demasiado tiempo a reciclar tu máquina, la mejor opción siempre es llevarla al punto de reciclado de tu ciudad. Estos “puntos verdes” (en cada comunidad se llaman de diferente manera) permiten el reciclado de cualquier tipo de aparato y a menudo disponen de un apartado especial para impresoras. Ellos se encargarán de tu máquina y se asegurarán de que todos los componentes se reciclan de acuerdo a la ley.

Algunos de estos puntos incluso se encargarán de recoger tu equipo en tu propia casa, aunque con el volumen de elementos a reciclar que poseen cada vez menos puntos ofrecen este servicio. Si te lo ofrecen no lo dudes y aprovéchalo.

Y los cartuchos, ¿qué?

El reciclaje de cartuchos merece un tema aparte, ya que además de los anteriormente descritos existen otros métodos para reciclar tus cartuchos y tóneres. Es más que probable que en tu localidad exista algún punto de reciclaje de cartuchos o que tu fotocopistería o tienda habitual de cartuchos recoja los cartuchos agotados o secos. Estos cartuchos, ya sean originales o compatibles, se reciclarán para poder servir nuevamente a otra persona. Además, los mismos puntos verdes de los que hablábamos anteriormente suelen poseer un punto exclusivo para el tratamiento de cartuchos, así que antes de reciclar la impresora saca los mismos de dentro y recíclalos aparte.

¿Qué hacer con una impresora antigua?

Puede que antes de querer reciclar tu impresora pretendas usar parte de ella en algún proyecto creativo o como decoración. A continuación te ofrecemos algunas ideas para sacar partido a este elemento.

Maceta futurista

Puedes aprovechar los compartimentos cerrados de tu impresora para poder crear un minijardín con flores y plantas, muy alejado de las macetas habituales. Eso sí, asegúrate de usar plantas que requieran de poco riego o de que el plástico del que está hecha tu impresora no resulta tóxico a largo plazo. Si no es el caso, puedes usar plantas de plástico o mejor aún, puedes montar tu jardín de una manera aún más futurista y espectacular…

Simplemente sustituye las plantas “de verdad” por plantas realizadas con Hama, Pissla o cualquier tipo de cuentas de plástico que se puedan planchar para conseguir figuras con un estilo pixelado de videojuego. Se pueden crear desde preciosas plantas en 2D hasta plantas mucho más originales como esta que te mostramos a continuación y que quedarían de lujo en una estructura de impresora:

Este tipo de plantas además no requiere de ninguna clase de cuidado ni riego, por supuesto. ¡Todo son ventajas!

Almacenamiento

Si tienes una de estas impresoras de oficina con diversos compartimentos para hojas, puedes reciclarla en un bonito mueble con cajones para guardar libros, documentos o cualquier tipo de trasto que se te venga a la mente. Simplemente con vaciarla por dentro bastará, pero si además eres un manitas puede que quieras añadir placas de madera en el exterior para un aspecto más clásico o incluso modularizarla para sacar varios cajones de un solo compartimento. ¡Tu imaginación es el límite! Además, puedes utilizar la parte superior de escaneado para la siguiente idea…

Cajón de luz

Puedes utilizar tu antigua impresora multiusos en un estupendo cajón de luz simplemente modificando el cajón del escáner para que ofrezca luz continua añadiéndole unos ledes por dentro. Podrás utilizar este cajón de luz para proyectos de diseño, para que tus hijos calquen dibujos o incluso para proyectos de papercraft: ahora podrás imprimir los dibujos sin las líneas a doblar y marcar por detrás de la hoja las dobleces en valle sin tener que romperte mucho la cabeza.

Como puedes ver a una impresora difunta en realidad aún le quedan muchos días de vida si sabes darle un buen uso, así que ya sabes: ¡recicla, reutiliza y haz de este mundo un lugar mejor para todos!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*